Hacer pastas caseras es un viaje de ida. Lo bueno es que controlás los ingredientes que utilizás y si son rellenas también tenés el elegís los sabores como más te gusten. Es clave, como siempre digo, PROBAR y corregir si le falta sal, alguna hierba picada, una pizca de azúcar o especias.
Combinaciones, miles, lo mejor es buscar en internet o Pinterest, donde también te va a dar ideas nuevas, ya sea de formas, como rellenos, salsas y presentaciones.
Algunos datos importantes de los ravioles se las dejo abajo en tips, importantes si quieren un buen resultado y no tener problemas mientras los hacen y cocinen.

INGREDIENTES
Para la masa
- 300g de harina 000
- 3 huevos (opcionales, puede reemplazarse por agua)
- 1 chorrito de aceite de oliva extra virgen
- Sal c/n
Para el relleno
- Media calabaza (Anko o kabutia)
- Aceite de oliva c/n
- Nuez Moscada c/n
- Almendras tostadas y procesadas tipo harina 3 cdas soperas
- Una cebolla blanca
- 1 cda sopera de azúcar
- Sal c/n
- Ralladura de naranja, una pizca
- Nuez moscada, un poquito
Para la crema de cajú
- 150g de castañas de cajú
- Jugo de limón 4 cdas soperas
- Sal c/n
- Medio diente de ajo
- 4 o 5 hojas de salvia
- Agua hasta lograr una especie de leche de cajú
- Coriandro un poco, si les gusta y tienen
PROCEDIMIENTO
Lo primero que hay que hacer es el relleno, sin duda. Para esto, cociné medio zapallo anko en el horno, lo corté en rodajas, luego a la mitad y le saque la piel y las semillas. Pusimos una placa con aceite y acomodamos las rodajas de zapallo separadas unas de otras. Cocinamos en horno 180°C hasta que se doren de un lado, damos vuelta y que se doren del otro y que esten tiernas.
Tarda aproximadamente entre 40 y 50 minutos en total, depende el horno. No necesitan agua extra en la cocción. Mientras picamos una cebolla y la cocinamos en una sartén con aceite de oliva hasta que este bien trasparente.
Una vez cocidas ambas cosas, dejamos enfriar y procesamos la calabaza con minipimer para lograr un puré suave. Si usaste Anko lo mejor va a ser que la pases por un lienzo o bolsa para hacer leches vegetales para sacarle el poco de agua extra que pueda llegar a tener. Sino la otra opción es secarlo un poco más en el horno.
Le agregamos la cebolla, las almendras y los condimentos, probamos y rectificamos. Reservamos y vamos a la masa.
Colocamos en un bowl el harina y la sal, en el centro agregamos los huevos y aceite. Integramos todo con la manos. Dependiendo el tamaño de los huevos puede ser que necesites más agua o más harina. La masa tiene que ser lo más firme posible, NO blanda como la de pan. Y se amasa lo justo y necesario para unir y formar un bollo. Lo dejamos descansar uno 20 minutos y mientras adelantamos nuestra base de salsa.
Para la crema solo tenemos que mixear con minipimer las castañas, el jugo de limón, sal y agua hasta tener una textura de leche. Luego con un colador bien fino, separamos lo que es la pulpa de la parte liquida para que nos quede una crema más lisa.
Guardamos la pulpa, nos va a servir en otra preparación como ricotta vegana (es excelente con pimentón ahumado y sal sobre una brusqueta), el liquido lo colocamos en una cacerolita o sartén chiquita y le agregamos las hojas de salvia, ajo y coriandro, todavía no le prendemos el fuego.
Vamos preparando una cacerola con abundante agua y llevamos a hervor. Ahora si, ya es tiempo de estirar nuestra masa y armar los ravioles. Ayudate con semolín o harina extra, si tenes una harina molida a piedra o de arroz que es un poco más gruesa mejor, usá esa. Hay que estirarlo finito, con la pastalinda yo llegue a numero 9, con palote es bien finito pero que no sea transparente.
Hice tiras de masa y las dividí en dos, en una coloqué el relleno y con la otra los tapé y sellé bien. Es importante que no quede aire adentro para que no exploten en la cocción. Para eso presioná primero a los costados de la masa de que cubre cada relleno, y después cerralos de arriba y abajo apretando bien. Una vez hecho esto los cortás: triangulares, cuadrados, rectangulares o circulares. Lo único importante es que estén bien cerrados, ayudate con un poco de agua como si fueran mini empanadas.
Los dejás reposar en una placa con un poco de harina por 10 minutos. Este momento lo aprovechamos para prender el fuego de nuestra crema, bien bajo para que vaya tomando temperatura de a poco y se infusione. Una vez que espesa levemente apagas el fuego.
Cocinamos los ravioles colocandolos de a uno dentro de la cacerola con agua, le agregamos sal también. Una vez que suben se cocinan entre 3 a 5 minutos. y los retiras.
Acá podes colocarlos en una fuente y servirlos con la salsa o separarlos y preparar una sartén con aceite para dorarlos. Una vez que la sartén esta bien caliente, colocamos un par y dejamos que se sellen. Los movemos y habrán tomado color, le agregamos la crema de cajú porque sino se nos va a evaporar toda, dejamos que tome temperatura y vamos moviendo la sartén para que la salsa emulsione (es decir, se termine de unir el agua, el aceite y la crema de cajú).
Y ahora si esta listo para emplatar, con unas hojas de salvia extra y almendras en polvo. Disfruten!

TIPS: - Como dije anteriormente, es importante que si usaste zapallo anko lo pases por un lienzo o seques en el horno/sartén para sacarle excedente de agua. - Para cocinarlos en agua no tiene que estar a los borbotones porque corremos riesgo que se rompan. Bajamos el fuego, tiramos los ravioles y después lo volvemos a subir a fuego medio. - También pueden gratinarlos en el horno y son un HIT. - La idea era hacer una versión sin lácteos, posible adapatarse a veganos, por eso no use quesos, ni cremas animales, pero si les copa se los pueden agregar. - Estas cantidades son para 3 personas, masa me sobró bastante, diría que para hacer una porción más. Les aconsejo cocinar todo el zapallo y de última si les sobra lo hacen tarta! - La masa tiene que ser finita para las pastas de este tipo no por capricho, sino porque corrés el riesgo que los bordes te queden muy gruesos y queden crudos si no la estirás bien. Recordá que los bordes son doble masa. - Rellenos: cambiá las calabazas por zanahorias, remolacha o boniatos. Las almendras por maní, castañas de cajú, pistachos, semillas de girasol. La cebolla por puerro, cebolla de verdeo o echalotte. Hacé la salsa antes y agregale la ricotta de cajú, hierbas o lo que sientas!












