Amo hacer panes pero a veces no tengo tiempo o estoy muy cansada. Pero si estás en esos días en dónde podés dedicarle tu atención, te recomiendo que te hagas esta receta de focaccia que es lo más y te animes a sumarle los sabores que quieras.
INGREDIENTES
Harina 000 (yo usé orgánica), 1kg
Levadura fresca, 5g (o seca 2g aprox)
Agua tibia, 700ml aprox
Aceite de oliva, 100ml
Sal, 22g
PROCEDIMIENTO
En un bowl grande colocar la harina y en el centro la levadura junto con el agua. Agitar un poco con las manos y mezclar ligeramente. Dejar actuar la levadura 15 minutos.
Acá hay dos caminos:
Llevar el bowl a una batidora electrica y con el gancho en velocidad dos amasarla. Sumarle el aceite y la sal y mezclar hasta que se forme una masa bien pegajosa. Colocar sobre la placa en dónde se va a cocinar previamente aceitada. Realizarle 5 pliegues con las manos húmedas deslos extremos hasta el centro.
Dejar 15 minutos más para que se genere la autolizis. Agregar el resto de los ingredientes y mezclar con la mano. Colocar sobre la placa previamente enaceitada que va a ir al horno y hacer los pliegues que se hacen en la opción 1.
En ambos casos, repetir los pliegues cada 30 minutos durante 2hs. Serían 4 tandas más de pliegues. En caso de que no seda o que cueste estirarla, esperar un poco más.
Siempre tapar la masa con una bolsa o un paño húmedo para que no se seque.
Después del último pliegue, damos vuelta el bollo de masa. Intentando que el cierre de pliegues quedé del lado de abajo. Estiramos un poco para que ocupe más superficie en la bandeja y llevamos la masa a la heladera hasta el día siguiente (12hs). Siempre tapada para que no se seque.
Al día siguiente la sacamos de la heladera y dejamos que se atempere.
Colocarle la cubierta que quieras y súmale sal y oliva. Hundir los dedos en la masa para que se formen esos globos bellos.
Cocinala en un horno precalentado, fuerte. Queremos que se dore 🙂
Puede tardar entre 30 a 45 dependiendo del horno y la fuente que elegiste.
Hola! La realidad es que estaba un poco aburrida de la típica salsa de tomates, asique hice algo diferente pero fácil, de verdad prometo que es muy fácil.
Se puede tranformar en una receta vegana sin problema, solo hay que sacarle el queso, queda muy rico igual, porque el pesto es TODO lo que esta bien! Vamos con la receta.
INGREDIENTES
Pasta seca 400g
Para la salsa
2 zanahorias, limpias y cortadas en cuartos a lo largo y a la mitad.
2 cebollas medianas, cortadas a la mitad y luego en cuartos.
1 morrón rojo cortado en cuartos cada mitad
1 calabaza cortada en cubos
Azúcar 1 cda sopera (opcional)
Salvia, mucha (opcional)
Aceite de oliva
Sal
Jugo de 1/2 limón
Agua c/n
Nuez moscada c/n
Sal y Pimienta
Para el pesto de tomates secos
Tomates secos, dos puñados
Albahaca fresca, 1 puñado
Nueces sin tostar, 1 puñado
1 o 1/2 diente de ajo crudo (sin el nervio del centro)
Jugo de limón, una cdita
Aceite de oliva, abundante
Sal c/n
PROCEDIMIENTO
Lo primero que tenemos que hacer es hidratar los tomates secos. Cuánto más hidratados estén va a ser mucho mejor. De un día par el otro es lo mejor, sino podés agregarles agua hirviendo para que se hidraten más rápido. Siempre intenten usar agua, no los hidraten en aceite porque quedan muy grasos y ya el peso va a tener mucho aceite.
Mientras, pasamos a cocinar las verduras en el horno. Pueden cocinar más cantidad si tienen un horno grande y muchas fuentes. La idea a la hora de hornear verduras en el horno es que no se encimen tanto, así logran caramelizarse y «asarse» en lugar de largar liquido y hervirse. Vamos a necesitar 2 asaderas. En una colocamos todas las verduras menos la calabaza, condimentamos con sal, coriandro, azúcar y la salvia. Agregamos y chorro generoso de aceite y un poco de agua hasta que cubra el piso de toda la fuente. Tapamos con aluminio y llevamos a horno fuerte 200°C.
La calabaza en cubos la colocamos en otra fuente y también condimentamos con lo mismo. No hace falta que pongamos agua ni la tapemos con aluminio. Llevar al horno.
Ir chequeando que la calabaza no se queme, moverla de ser necesario, tiene que quedar cocina por dentro y caramelizada por fuera.
Por otro lado, las verduras que están en la otra fuente tienen que estar tiernas. Una vez que logran este punto le sacamos el papel y dejamos que se evapore toda el agua en el horno hasta que se caramelice la base de las mismas.
Dejamos que se enfríen y llevamos todo a una licuadora. Mientras marchamos el agua para la pasta. Licuamos todo con agua, jugo de medio limón, nuez moscada y sal a gusto. Tiene que quedar la textura de una sopa espesa (incluso.. pueden tomarlo como sopa pero hoy será salsa). Si les sobra freezenla y la guardan para otro momento.
Cocinamos la pasta y en una fuente de vidrio apta la horno colocamos una buena capa de la salsa. Colamos los fideos y los agregamos sin agua extra. Agregamos más salsa y mezclamos bien. Acá podes agregarles queso (opcional), alguno que gratine en el horno y que te guste. Llevamos al horno en la parte alta para que esto suceda por 20 a 30 minutos, depende de tu horno y hacemos el pesto para terminar nuestro plato.
Colocamos todos los ingredientes en un vaso de minipimer (el agua de los tomates secos la descartamos). Tené en cuenta que el aceite es a ojo, pero es bastante. Tiene que quedar la textura como la de la foto. No es una preparación lisa, la clave del pesto es procesarlo solo un poco y después agregarle un poco más de aceite para aligerarlo con cuchara.
Una vez que sacamos la fuente del horno le agregamos pesto y albahaca fresca. Si no tiene albaca usen rúcula, kale, espinaca u otro verde! Disfruten 🙂
Muy bien, me declaro fanatica de los risottos. Con todo esto de la cuarentena, me quedé sin arroz para eso y ni siquiera tengo blanco. Asique opté por usar el arroz yamaní que tengo hace mucho ahí estacionado sin rotar.
El resultado? Una especie de risotto que, tarda mucho más en cocinarse, no genera la misma cremosidad que otros arroces (con un truquito se soluciona fácil) pero que está riquisimo y que no hace falta hacer un caldo previo para cocinar. Simplemente es paciencia, un buen principio de cebolla, ajo, laurel y la cantidad de sal justa. Espero que se animen a hacerlo o que los inspire.
INGREDIENTES
Usé 2 tazas de 200ml de arroz yamaní y comimos 3
1 cebolla grande picada
2 dientes de ajo picados
1 hoja de laurel
Aceite de oliva
Sal
Jugo de medio limón
1 cda de fécula de maiz diluida en un poco de agua
Un puñado de almendras tostadas
6 tomates perita cortados en cuña
Azcúcar mascabo 2 cdas soperas
Unas ramitas de tomillo fresco
Una cacerola con agua hirviendo a la que le agregamos sal (va a ser nuestro «caldo»)
Arrancamos con el sofrito para el arroz. Colocamos en una olla caliente un chorro generoso de aceite de oliva. Agregamos la cebolla, el ajo y la hoja de laurel. Dejamos que se cocine un poco y agregamos sal para que suden y la cebolla se ponga transparente. Sumamos el arroz y un poco más de aceite para «nacarar» (simplemente tostar un poco las paredes del grano del arroz).
Desglasamos con algún liquido puede ser vino blanco o cerveza o agua, y dejamos que evapore un poco. En el caso de la cerveza debe evaporar todo para que el risotto no nos quede amargo. Luego empezamos a agregar el agua de a poco y vamos revolviendo. El total de la cocción van a a ser minimo 40 minutos, depende que tan al dente te guste el arroz.
Mientras se cocina el risotto ponemos a quemar nuestros tomates. Ponemos una sartén al fuego fuerte, una vez caliente agregamos oliva y los tomates del lado de la piel y no los movemos para que se quemen un poco. Una vez que toman color bajamos el fuego, agregamos sal, azúcar y un poco de agua para que se terminen de cocinar y quede una mini salsita.
Una vez cocido el arroz, agregarle jugo de limón y la fécula diluida para que espece. Cuando pasa un minuto y el risotto hierve, la fécula ya va a estar cocida y es momento de apagar el fuego. Rectificar sal y pimienta.
Servir mezclando el arroz un poco con los tomates, agregar un poco más de oliva, almendras y el tomillo fresco.
Hacer pastas caseras es un viaje de ida. Lo bueno es que controlás los ingredientes que utilizás y si son rellenas también tenés el elegís los sabores como más te gusten. Es clave, como siempre digo, PROBAR y corregir si le falta sal, alguna hierba picada, una pizca de azúcar o especias.
Combinaciones, miles, lo mejor es buscar en internet o Pinterest, donde también te va a dar ideas nuevas, ya sea de formas, como rellenos, salsas y presentaciones.
Algunos datos importantes de los ravioles se las dejo abajo en tips, importantes si quieren un buen resultado y no tener problemas mientras los hacen y cocinen.
INGREDIENTES
Para la masa
300g de harina 000
3 huevos (opcionales, puede reemplazarse por agua)
1 chorrito de aceite de oliva extra virgen
Sal c/n
Para el relleno
Media calabaza (Anko o kabutia)
Aceite de oliva c/n
Nuez Moscada c/n
Almendras tostadas y procesadas tipo harina 3 cdas soperas
Una cebolla blanca
1 cda sopera de azúcar
Sal c/n
Ralladura de naranja, una pizca
Nuez moscada, un poquito
Para la crema de cajú
150g de castañas de cajú
Jugo de limón 4 cdas soperas
Sal c/n
Medio diente de ajo
4 o 5 hojas de salvia
Agua hasta lograr una especie de leche de cajú
Coriandro un poco, si les gusta y tienen
PROCEDIMIENTO
Lo primero que hay que hacer es el relleno, sin duda. Para esto, cociné medio zapallo anko en el horno, lo corté en rodajas, luego a la mitad y le saque la piel y las semillas. Pusimos una placa con aceite y acomodamos las rodajas de zapallo separadas unas de otras. Cocinamos en horno 180°C hasta que se doren de un lado, damos vuelta y que se doren del otro y que esten tiernas.
Tarda aproximadamente entre 40 y 50 minutos en total, depende el horno. No necesitan agua extra en la cocción. Mientras picamos una cebolla y la cocinamos en una sartén con aceite de oliva hasta que este bien trasparente.
Una vez cocidas ambas cosas, dejamos enfriar y procesamos la calabaza con minipimer para lograr un puré suave. Si usaste Anko lo mejor va a ser que la pases por un lienzo o bolsa para hacer leches vegetales para sacarle el poco de agua extra que pueda llegar a tener. Sino la otra opción es secarlo un poco más en el horno.
Le agregamos la cebolla, las almendras y los condimentos, probamos y rectificamos. Reservamos y vamos a la masa.
Colocamos en un bowl el harina y la sal, en el centro agregamos los huevos y aceite. Integramos todo con la manos. Dependiendo el tamaño de los huevos puede ser que necesites más agua o más harina. La masa tiene que ser lo más firme posible, NO blanda como la de pan. Y se amasa lo justo y necesario para unir y formar un bollo. Lo dejamos descansar uno 20 minutos y mientras adelantamos nuestra base de salsa.
Para la crema solo tenemos que mixear con minipimer las castañas, el jugo de limón, sal y agua hasta tener una textura de leche. Luego con un colador bien fino, separamos lo que es la pulpa de la parte liquida para que nos quede una crema más lisa.
Guardamos la pulpa, nos va a servir en otra preparación como ricotta vegana (es excelente con pimentón ahumado y sal sobre una brusqueta), el liquido lo colocamos en una cacerolita o sartén chiquita y le agregamos las hojas de salvia, ajo y coriandro, todavía no le prendemos el fuego.
Vamos preparando una cacerola con abundante agua y llevamos a hervor. Ahora si, ya es tiempo de estirar nuestra masa y armar los ravioles. Ayudate con semolín o harina extra, si tenes una harina molida a piedra o de arroz que es un poco más gruesa mejor, usá esa. Hay que estirarlo finito, con la pastalinda yo llegue a numero 9, con palote es bien finito pero que no sea transparente.
Hice tiras de masa y las dividí en dos, en una coloqué el relleno y con la otra los tapé y sellé bien. Es importante que no quede aire adentro para que no exploten en la cocción. Para eso presioná primero a los costados de la masa de que cubre cada relleno, y después cerralos de arriba y abajo apretando bien. Una vez hecho esto los cortás: triangulares, cuadrados, rectangulares o circulares. Lo único importante es que estén bien cerrados, ayudate con un poco de agua como si fueran mini empanadas.
Los dejás reposar en una placa con un poco de harina por 10 minutos. Este momento lo aprovechamos para prender el fuego de nuestra crema, bien bajo para que vaya tomando temperatura de a poco y se infusione. Una vez que espesa levemente apagas el fuego.
Cocinamos los ravioles colocandolos de a uno dentro de la cacerola con agua, le agregamos sal también. Una vez que suben se cocinan entre 3 a 5 minutos. y los retiras.
Acá podes colocarlos en una fuente y servirlos con la salsa o separarlos y preparar una sartén con aceite para dorarlos. Una vez que la sartén esta bien caliente, colocamos un par y dejamos que se sellen. Los movemos y habrán tomado color, le agregamos la crema de cajú porque sino se nos va a evaporar toda, dejamos que tome temperatura y vamos moviendo la sartén para que la salsa emulsione (es decir, se termine de unir el agua, el aceite y la crema de cajú).
Y ahora si esta listo para emplatar, con unas hojas de salvia extra y almendras en polvo. Disfruten!
TIPS:
- Como dije anteriormente, es importante que si usaste zapallo anko lo pases por un lienzo o seques en el horno/sartén para sacarle excedente de agua.
- Para cocinarlos en agua no tiene que estar a los borbotones porque corremos riesgo que se rompan. Bajamos el fuego, tiramos los ravioles y después lo volvemos a subir a fuego medio.
- También pueden gratinarlos en el horno y son un HIT.
- La idea era hacer una versión sin lácteos, posible adapatarse a veganos, por eso no use quesos, ni cremas animales, pero si les copa se los pueden agregar.
- Estas cantidades son para 3 personas, masa me sobró bastante, diría que para hacer una porción más. Les aconsejo cocinar todo el zapallo y de última si les sobra lo hacen tarta!
- La masa tiene que ser finita para las pastas de este tipo no por capricho, sino porque corrés el riesgo que los bordes te queden muy gruesos y queden crudos si no la estirás bien. Recordá que los bordes son doble masa.
- Rellenos: cambiá las calabazas por zanahorias, remolacha o boniatos. Las almendras por maní, castañas de cajú, pistachos, semillas de girasol. La cebolla por puerro, cebolla de verdeo o echalotte. Hacé la salsa antes y agregale la ricotta de cajú, hierbas o lo que sientas!
Esta buenísimo acostumbrarnos a no desperdiciar nada o que un vegetal o producto que usemos sea más versátil de lo que lo venimos usando. Me pasa mucho con el brócoli y su tallo pero la verdad que en el pesto quedó muy bien. Les dejo el paso a paso y los ingredientes para que lo comprueben!
INGREDIENTES
300g de pasta seca
Una cabeza de brócoli mediana
1 diente de ajo crudo
Aceite neutro y de oliva
Dos puñados generosos de hojas de rúcula
Unas gotas de jugo de limón
Un puñadito chiquito de semillas o frutos secos tostados
En una cacerolita poner a calentar agua con sal. Cortar las flores del brócoli, separandolas del tallo. Blanquearlas un poco en el agua hirviendo hasta que se ablanden un poco. Colar y reservar. Usamos esa misma agua para hervir el tallo, acá esperamos a que este bien blando, reservamos.
Agregamos más agua en la cacerola y ponemos a cocinar los fideos que más nos gusten. Picamos un ajo, una parte lo ponemos en una sartén a fuego suave con oliva y le agregamos las flores de brócoli con un poco de sal para que vayan dorándose e impregnando de sabor.
Con la otra parte del ajo armamos el pesto. Con una minipimer y un vaso medidor ponemos la rúcula, las semillas el tallo de brócoli cocido (que le va a dar cremosidad), sal, unas gotas de jugo de limón y aceite (andá mezclando para que no te quede con tanto gusto a oliva). Tenemos que lograr una textura cremosa, probar y rectificar sabor.
Colamos la pasta y la volvemos a la cacerola sin el agua, le agregamos el brócoli salteado y el pesto y revolvemos bien. Servimos con queso de pasta dura en escamas.
Antes de que arranque la cuarentena, me compre el libro «Simple» de Ottolenghi. La verdad que no tiene desperdicio porque te abre mucho la cabeza para combinaciones o formatos de platos que no se me hubieran ocurrido. En esta oportunidad hice una adaptación de su receta, usé lentejas turcas (pueden usar comunes) y en lugar de queso gorgonzola usé queso fresco y un poco de parmesano rallado. Además le agregué las semillas del zapallo tostadas con oliva y sal.
Les dejos los ingredientes y el paso a paso porque es muy fácil, rico y seguro que los ingredientes básicos que necesitas los tenés!
INGREDIENTES
1/2 calabaza grande Anko (la parte de la panza que tiene semillas)
1 cebolla grande (puede ser blanca o morada)
5 hojitas de salvia
3/4 taza de lentejas turcas o comunes (la taza que sea de 200ml)
Un poco de jugo de limón
1 diente de ajo aplastado con piel
5 hojas de menta común o menta limón
5 hojitas de perejil
100g de queso gorgonzola (o queso azul, o cuartirolo + parmesano, feta, lo que tengas!)
Sal, pimienta y oliva
Precalentar el horno a 200°C.
Cortar la media calabaza en lonjas de 1 cm de espesor, no hace falta pelarla. Quitarles las semillas con una cuchara, limpiarlas y llevarlas a una sartén con apenas aceite y sal. Ir removiendo hasta que empiecen a explotar y tapar. Dejar que exploten todas y apagar el fuego.
También cortar la cebolla en cuartos y después en gajos (serán 8 en total). Colocar todo esto en una placa con oliva, sal un diente de ajo aplastado y las hojas de salvia. Tiene que quedar todo bastante separado como en la foto. Llevar al horno hasta que se cocine de un lado, dar vuelta y dejar que se cocine del otro.
Mientras, cocinar las lentejas, depende cuales hayas elegido es lo que va a tardar. Las turcas van a hacerse puré, mientras que las comunes van a quedar más armaditas, ambas quedan barbaras!
Preprar el alineo picando chiquito la menta, el perejil y le agregué tres hojitas de romero. Todo bien picadito, le sumamos sal, oliva y jugo de limón. Batimos con un tenedor para emulsionar un poco y reservamos.
Una vez listas las lentejas, las colamos y condimentamos con el alineo, reservando un poco para las calabazas.
Comenzamos a emplatar mientras baja temperatura las lentejas.
Una vez cocida la calabaza la agregamos al plato que ya tiene las lentejas, también incorporás las cebollas, un poco del queso desmenuzado con las manos para que se derrita un poco, lo que resta de alineo y las semillas de calabaza tostadas.
Le podés agregar un poco de canela si te gusta, pimentón, cúrcuma o curry. También podrías reemplazar las lentejas por garbanzos y agregar espinaca salteada o rúcula fresca. Las semillas de zapallo también puede reemplazarse por almendras tostadas, nueces o maní tostado. El queso es opcional y te haces una recete rica 100% vegetal. La calabaza podés reemplazarla por boniato, batata, zanahorias o remolacha porque no! Usá tu imaginación con lo que tengas.
Wojuuuu, para salir un poco del pastel de papa y carne tradicional llegó esta delicia que no tiene nada que envidiar al original.
Yo usé lentejas turcas que era las que tenía en casa. Si tienen lentejas comunes, hidraten y cocínenlas antes, porque lo que tiene la lenteja turca es que se cocina en muy pocos minutos. Así lo único que tienen que hacer es reemplazar una por otra teniendo en cuenta este detalle.
Lo bueno con esto es que no necesitas queso! Si queres agregale, pero la verdad es que no es necesario, vamos a hacer una magia con la papa para que veas que es posible. Lee toda la receta y vas a ver! Acá les dejo todo:
INGREDIENTES
6 papas medianas
1 cebolla blanca grande o 2 medianas
1/2 morrón rojo
2 zanahorias medianas o 1 grande
1 taza de lentejas turcas crudas (o si lentejas comunes precocidas o de lata 1 taza y media). Usá de referencia una taza de 200ml, es una taza chica.
1 cdita de comino
Aceite de oliva
2 ramas de romero
2 dientes de ajo
Jugo de limón
Oliva
Sal y pimienta
Hervir las papas con piel y enteras.
Mientras ir cortando la cebolla y la zanahoria ya peladas en cubitos no muy chicos, de 1cm x 1cm aprox. Cortar el morrón en cubitos un poco más chiquitos, por favor recordá sacarle toda la parte blanca y rugosa de adentro, no la queremos y es lo que muchas veces nos cae pesado. Calentar una sartén, colocarle aceite y poner la cebolla a rehogar. Dejamos que sude sin agregarle nada de sal. Agregamos la zanahoria y el morrón al mismo tiempo, ahi si agregamos sal y un poco más de aceite de ser necesario.
Completamos la cocción añadiendo las lentejas, las ramas de romero, los dos dientes de ajo aplastados y un poco de agua. Si son las lentejas turcas esperar a que se terminen de cocinar (15 minutos aprox, agregarle agua si lo necesita), si son las comunes solo esperar que evapore un poco el agua y se cocinen las verduras. Probar y agregar sal de ser necesario y el comino. Retirar los romeros y los ajos. Si las lentejas están muy al dente, les recomiendo procesar con minipimer 1/4 de la preparación, así le da un poco de cremosidad.
Una vez cocidas las papas, las pelamos y reservamos 1. Con el resto hacemos un puré agregandole oliva y sal (si lo deseas puede ser manteca y queso o leche, pero yo lo hice con oliva y un poco de agua y quedo deli).
Con la papa restante vamos a hacer la cubierta, que reemplazará el queso. Ponemos la papa en un vaso de minipimer, con un poco de jugo de limón, sal, pimienta, nuez moscada y aceite de oliva (bastante, podés ponerle también un poco de girasol o maiz para que el sabor no sea tan fuerte). Tiene que mezclarse todo y formarse una pasata SUPER chiclosa y elástica. Probá, si le falta sal, agregale, o jugo de limón, su función es realzar sabor, TIENE QUE ESTAR RICO! Reservamos
En una fuente pirex de vidrio colocar un poco de aceite de la base, colocamos toda la preparación de lentejas, arriba el puré de papa y despues cucharadas y el mixeo de papa y esparcimos bien. Llevamos a horno moderado hasta que levante temperatura y se gratine la superficie.
Si hay otro plato que me devuelve a mi infancia son los ñoquis. Siempre que ibamos a comer afuera en familia pedía mi clásica bandejita de ñoquis de papa con salsa bolognesa.
Eran unos ñoquis que no estaban pasados por el tenedor (eso me daba idea de que eran bien caseros). Ahora con el tiempo, deduje que cuanto menos harina y más puré tenga la preparación es más difícil poder hacer esto y banco mucho esta idea, porque quedan ñoquis más ligeros y con gusto a puré.
En tonces, a continuación les paso varia data de como hacer unos ricos ñoquis, tengan en cuenta los tips son super importantes. No es un receta que se puede hacer con exactamente «X» cantidad de gramaje de nada, es muy a ojo, porque el puré a veces queda con más agua o menos, la harina a veces chupa más o menos, hay varias variables asique lean todo y van a tener éxito asegurado.
INGREDIENTES
750g Puré de papa y boniato (se calcula 250g de puré por persona y comen bastante bien)
Medio huevo desligado o 1 yema (opcional) No usen huevo entero va a quedar muy líquido sino leer más abajo en el ingrediente de harina.
150g Harina (usé una 000 molida a piedra, puede usar 0000 -van a necesitar más cantidad porque absorbe menos líquido – alguna sin gluten (dicen que la combinación de fécula de mandioca y harina de garbanzos funciona muy bien), o semolín. Puede necesitar más si agregan un huevo entero, es medio a ojo. Pero hagan la prueba de la cacerola con agua hirviendo para asegurarse que están bien.
Sal c/n
Un puñadito de almendras
Un puñado bastante generoso de albahaca fresca
Medio diente de ajo crudo (o más si te gusta con más sabor)
Ponemos a hervir mucha agua en un caserola grande.
Mientras hay que hacer un puré con el boniato y la papa cocidos y peladas. Si no tenes boniato podés usar otra batata, zapallo, remolacha, zanahoria o más papa. A mi me funciona muy bien hervir las verduras con la piel, no absorben casi nada de liquido, sino hacelas al horno con papel aluminio hasta que estén tiernas.
Asegurate de pisar bien todo, no lo proceses porque va a generar una textura chiclosa por el almidón de la papa que no queremos. Para hacer el puré es importante que aún esté medio caliente, así quedan menos grumos. Condimenta con sal para que tenga sabor, nuez moscada si te gusta y sos libre de agregarle alguna especia.
Probá, tiene que estar un poquito salado, porque cuando le agreguemos la harina va a bajar un poco esa intensidad de sabor. Deja que baje la temperatura hasta que este bastante frío.
Mientras podemos armar el pesto que simplemente es tostar las almendras, y procesarlas en un minipimer con sal, aceite, mucha mucha albahaca, gotas de jugo de limón y ajo. Probá y rectificá alguno de los ingredientes de ser necesario. Reservá. Cubeteamos los tomates bien chiquitos sacandole las semillas y rallamos el queso, también reservamos.
Volvemos al puré, agregamos el huevo (opcional) y luego la harina de a poco. Uniendo con espátula. Si no pusiste huevo, seguramente le vaya más harina, sino va a sobrarte la mitad seguramente.. pero tenés que ir probando la textura.
Armá una bolita con la masa y tirala en el agua hirviendo, si sube a la superficie manteniendo su forma es porque ya esta ok de punto de harina, sino agregale un poco más y seguí probando.
Una vez encontrada la textura de la masa (que va a tener una textura como de un pan de alta hidratación), espolvoreá la mesada con BASTANTE harina o semolín. Colocá cucharada de la preparación y armá rollitos que luego vas a cortar con un cornet y poner en una plata que se oreen levemente.
Bajar un poco el fuego y volcar todos los ñoquis en la cacerola con agua, subir el fuego. Si sentis que los ñoquis se pegan unos con otros al volcarlos no te preocupes porque no pasa nada, se despegan al cocinarse. Es importante que tengan harina a su alrededor. NO los revuelvas, se van a desarmar, solitos van a subir a la superficie, los dejas 20 segundos y los sacás con una espumadera o colador de mano chiquito (depende el tamaño que los hayas hecho, si son muy grandes quizá es mejor 1 minuto)
Colocalos en una fuente, les agregas el peso, los tomates, el queso y decoras con más albahaca. Agregar oliva y pimientas, servir rápidamente!
TIPS:
- Los ñoquis tamibién los podés poner en una fuente pirex, con otra salsa como la blanca o una de tomate, queso y mandás a gratinar al horno.
- Otra opción es dorar los ñoquis en aceite de oliva una vez cocidos, estos quedan tremendos porque se potencia muchísimo más su sabor. OJO, usa una sartén que sepas que no se van a pegar.
- Si te sobran y querés freezar yo prefiero cocinarlos igualmente y cuando los descongeles hacelo directo a la sartén donde esta la salsa y listo! Los vuelvas a hervir se te van a desarmar, ya estan cocidos simplemente tienen que tomar temperatura.
El hambre que me agarra con esta receta es impresionante. Me acuerdo del aroma, sabores y los colores en cada paso que fui haciendo esta receta y la verdad que no tiene desperdicio.
Se sirve con aderezo de tahini (fundamental para darle más humedad, sobretodo si la querés hacer vegana sin huevo ni queso, y para realzar todos los sabores). Para la base hice una masa 100% de harina integral, oliva, agua y sal (próximamente en las recetas de básicos), pero pueden usar la que a ustedes les guste.
Buen provecho!
INGREDIENTES
5 o 6 tomates perita bien rojos
1 cabeza de brócoli mediana
1/4 de cebolla morada
2 dientes de ajo
2 ramitas de romero fresco
Azúcar orgánico para espolvorear un poco los tomates
Opcionales: 1 o 2 huevos y queso cremoso, feta o azul
Albahaca morada para decoración final
Sal, pimienta y aceite de oliva
1 cda té de tahini
Jugo de limón
Sal c/n
Agua c/n
Para el relleno, cortamos los tomates en rodajas de 1 cm de grosor aproximadamente. Ubicamos una al lado de la otra, sin que se encimen, sobre una placa para horno con aceite. Condimentamos con sal pimienta, un poco de oliva y azúcar orgánico. Llevamos a horno medio y damos vuelta las rodajas una vez que se caramelizaron de un lado y dejamos que se caramelicen del otro.
Para el brócoli, cortamos sus flores y tratamos de que queden todas de un tamaño similar para una cocción más pareja. Colocamos también en una placa de horno con aceite de oliva, sal, pimienta, dos dientes de ajo aplastados y ponemos un poco de agua para que el brócoli se tiernice. Llevamos a horno hasta que se cocinen y doren.
Mientras preparamos el aderezo de tahine que es solo emulsionar con minipimer todos los ingredientes. Tiene que quedar como un alioli, blanco y cremoso. Reservamos y cortamos 1/4 de cebolla morada en rodajas bien finitas.
Una vez frío el relleno estiramos la masa en una placa rellenamos con tomate y brocoli,agregamos huevo o queso si lo deseamos y colocamos las cebollas moradas por arriba. Cerramos los bordes como si fuera una gallete, de manera rústica. El horno debe estar a 180°C y tarda hasta que se cocine la masa, 30 minutos aprox.
Dejar templar y terminar con la salsa de tahine y un poco de albahaca para decorar. En caso de no tener tahini, hace una emulsión como si fuera para una ensalada, con jugo de limón, oliva, sal y pimienta.