Arroz yamaní con tomates sellados, almendras y tomillo

Muy bien, me declaro fanatica de los risottos. Con todo esto de la cuarentena, me quedé sin arroz para eso y ni siquiera tengo blanco. Asique opté por usar el arroz yamaní que tengo hace mucho ahí estacionado sin rotar.

El resultado? Una especie de risotto que, tarda mucho más en cocinarse, no genera la misma cremosidad que otros arroces (con un truquito se soluciona fácil) pero que está riquisimo y que no hace falta hacer un caldo previo para cocinar. Simplemente es paciencia, un buen principio de cebolla, ajo, laurel y la cantidad de sal justa. Espero que se animen a hacerlo o que los inspire.


INGREDIENTES

  • Usé 2 tazas de 200ml de arroz yamaní y comimos 3
  • 1 cebolla grande picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Jugo de medio limón
  • 1 cda de fécula de maiz diluida en un poco de agua
  • Un puñado de almendras tostadas
  • 6 tomates perita cortados en cuña
  • Azcúcar mascabo 2 cdas soperas
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • Una cacerola con agua hirviendo a la que le agregamos sal (va a ser nuestro «caldo»)

Arrancamos con el sofrito para el arroz. Colocamos en una olla caliente un chorro generoso de aceite de oliva. Agregamos la cebolla, el ajo y la hoja de laurel. Dejamos que se cocine un poco y agregamos sal para que suden y la cebolla se ponga transparente. Sumamos el arroz y un poco más de aceite para «nacarar» (simplemente tostar un poco las paredes del grano del arroz).

Desglasamos con algún liquido puede ser vino blanco o cerveza o agua, y dejamos que evapore un poco. En el caso de la cerveza debe evaporar todo para que el risotto no nos quede amargo. Luego empezamos a agregar el agua de a poco y vamos revolviendo. El total de la cocción van a a ser minimo 40 minutos, depende que tan al dente te guste el arroz.

Mientras se cocina el risotto ponemos a quemar nuestros tomates. Ponemos una sartén al fuego fuerte, una vez caliente agregamos oliva y los tomates del lado de la piel y no los movemos para que se quemen un poco. Una vez que toman color bajamos el fuego, agregamos sal, azúcar y un poco de agua para que se terminen de cocinar y quede una mini salsita.

Una vez cocido el arroz, agregarle jugo de limón y la fécula diluida para que espece. Cuando pasa un minuto y el risotto hierve, la fécula ya va a estar cocida y es momento de apagar el fuego. Rectificar sal y pimienta.

Servir mezclando el arroz un poco con los tomates, agregar un poco más de oliva, almendras y el tomillo fresco.